sábado, mayo 26, 2012

Las 10 enfermedades más comunes en la mujer.


"CUIDA TU MENTE Y TU CUERPO"


1. Depresión.


La depresión, es el más frecuente de todos los trastornos emocionales y aunque afecta a hombres y a mujeres de cualquier edad y clase social, las mujeres, y algunas personas en ciertos periodos del ciclo vital (adolescencia, menopausia y andropausia) son los que más la padecen.

Este trastorno se caracteriza por sentimientos de inutilidad, culpa, tristeza, indefensión y desesperanza profundos. A diferencia de la tristeza normal, o la del duelo, que sigue a la pérdida de un ser querido, la depresión es una tristeza sin razón aparente que la justifique, y además grave y persistente. Los síntomas más destacados de este trastorno son perturbaciones del sueño y de la comida, cansancio y fatiga, la pérdida de iniciativa, falta de motivaciones, aislamiento, sentimientos de pena, vacío interior, el auto castigo, el abandono, la inactividad, la incapacidad para el placer, incluso el suicidio.

Las mujeres con mayor riesgo de caer en la depresión son aquellas que poseen antecedentes familiares y las que frente a las frustraciones tienen reacciones de tipo depresivo. Las condiciones se dan mayormente en el periodo después de dar a luz (llamado Depresión Postparto), por lo que muchas mujeres sufren, consciente o inconscientemente el rechazo a esta nueva etapa, producto de falsas expectativas. También es común que la depresión se produzca tras disfunciones matrimoniales o un trastorno afectivo estacional con la pareja. 


2. Anorexia


La anorexia nerviosa es un trastorno de la conducta alimentaria que supone una pérdida de peso provocada por el propio enfermo que puede conducirle a un estado de inanición, es decir una situación de gran debilidad ocasionada por una ingesta insuficiente de nutrientes esenciales.

La anorexia nerviosa no es un síntoma, sino una enfermedad específica caracterizada por una pérdida auto inducida de peso acompañada por una distorsión de la imagen corporal y puede tener consecuencias muy graves para la salud de quien la sufre.

Las mujeres entre 12 y 25 años son las más susceptibles a tener anorexia, junto con aquellas que hayan tenido un familiar con algún tipo de trastornos alimenticios.

Los síntomas de esta enfermedad común en la mujer son una disminución considerable del peso, suspensión de los ciclos menstruales y un rechazo activo o pasivo a la comida.

Existen dos subtipos de anorexia nerviosa:
  • Restrictiva: Se caracteriza porque el paciente intenta disminuir de peso realizando dieta y practicando ejercicio físico. No existen vómitos auto provocados ni consumo de medicamentos para acelerar la acción de la dieta.
  • Purgativa: Además de la dieta y el ejercicio, las personas afectadas por esta modalidad se auto provocan el vómito, generalmente intentan ocultarlo para que nadie lo sepa. Es frecuente que esta práctica se difunda a amigas o se copie de series de televisión. Además consumen diversos medicamentos que supuestamente pueden ayudar en la disminución de peso.


3. Cáncer de mama


El cáncer de mama es el crecimiento desenfrenado de células malignas en el tejido mamario. Esta enfermedad es causada principalmente por factores hereditarios y no posee síntomas notorios, por lo que los médicos recomiendan someterse a una mamografía cada cierto tiempo.

Existen dos tipos principales de cáncer de mama, el carcinoma ductal (la más frecuente que comienza en los conductos que llevan leche desde la mama hasta el pezón y el carcinoma lobulillar que comienza en partes de las mamas, llamadas lobulillos, que producen la leche materna.

Las mujeres en mayor riesgo de padecer cáncer de mamá son aquellas que nunca se han embarazado, las que lo hacen de manera tardía, las que no dieron lactancia, las que tuvieron su primera menstruación a temprana edad, las que son obesas y las que se aplican terapias de reemplazo hormonal con estrógenos en dosis alta.


4. Quistes ováricos


Un quiste ovárico es cualquier concentración de fluido dentro del ovario. Algunos de estos, llamados quistes funcionales son parte del proceso normal de menstruación. Cualquier folículo ovárico mayor de 2 centímetros se denomina quiste ovárico. Los quistes ováricos son relativamente comunes y se presentan con más frecuencia durante los años fértiles; éstos son poco comunes después de la menopausia.

Tipos concretos de quistes ováricos incluyen los folículos de Graaf (que pueden romperse a mitad del ciclo y provocar dolor menstrual) y los quistes del cuerpo lúteo (que pueden romperse sobre el final del ciclo y tardar hasta tres meses en desaparecer del todo). Otros quistes son patológicos, que ya requieren de operación.

A menudo no hay síntomas, pero cuando los hay son: menstruación irregular, ciclo menstrual más prolongado de lo normal, distención o hinchazón abdominal, dolor durante la defecación, relaciones sexuales dolorosas o dolor pélvico durante el movimiento.


5. Jaquecas


Las jaquecas son cefaleas recurrentes que se presentan dos o tres veces al mes. Es un dolor continuo, intenso, que puede durar varias horas, suele ser acompañado por un estado nauseoso y compromete una u otra mitad de la cabeza. Esta enfermedad se inicia por trastornos en el metabolismo de algunos neurotransmisores o por factores hereditarios.

Para prevenir los dolores de cabeza hay que evitar los estados de tensión emocional y algunos alimentos como el chocolate y el café, además de las trasnochadas si se sabe que pueden provocarla. También hay algunos medicamentos bloqueadores que pueden prevenir la aparición de la cefalea.


6. Problemas cardíacos


Entre los factores que pueden desencadenar esta enfermedad común en la mujer, destacan el cigarro, la diabetes, el colesterol, obesidad y antecedentes familiares, es decir, un papá o un hermano que haya tenido un infarto antes de los 55 años, también incide.

Algunos de los síntomas para detectar si una mujer tiene problemas cardíacos son el cansancio o disnea que sufre la persona y un dolor opresivo en el pecho que se presenta con el esfuerzo para subir escaleras, al caminar rápido, al trotar, etc.

En relación al tratamiento en una mujer que ya tiene problemas cardíacos, además de los medicamentos que receta el médico, es fundamental cambiar el estilo de vida como no fumar, caminar más y mantener un peso adecuado. Otra recomendación es evaluarse, sobre todo si tienen antecedentes familiares.

Generalmente, los problemas cardíacos en la mujer comienzan después de los 50 años. Si se produce antes de esa edad es porque ha habido una menopausia precoz, o se removió el útero o los ovarios cuando era joven y eso provoca enfermedades cardiovasculares.


7. Lumbagos


El lumbago es el dolor de la zona lumbar causado por alteraciones de las diferentes estructuras que forman la columna vertebral a ese nivel, como ligamentos, músculos, discos vertebrales y vértebras.

Cerca del 80% de las mujeres padecen dolor lumbar en algún momento de su vida y obedece a múltiples factores, ya que no es una enfermedad, sino un síntoma de alguna dolencia a la columna.

El lumbago se manifiesta con un dolor de espalda, pero también con falta de fuerzas en las piernas, alteraciones de la sensibilidad o de los reflejos, fiebre y deformidades de la columna producto del dolor.

Las mujeres en mayor riesgo de tener lumbagos son aquellas que ya pasaron la menopausia y que sufren de osteoporosis, lo que provoca debilidad en los huesos y fracturas patológicas.


8. Infecciones urinarias


Las infecciones urinarias son la consecuencia de una invasión de bacterias y gérmenes a la vejiga y a la uretra. Los síntomas que presentan son un aumento en la frecuencia de la micción, dolor y sangramiento al orinar, y en casos más extremos, fiebre.

La prevención de esta enfermedad común en la mujer es bastante difícil, ya que la mujer tiene la uretra mucho más corta que el hombre, por lo tanto está más propensa a las infecciones urinarias, debido a que los gérmenes que aloja la vagina pueden pasar fácilmente a la cavidad vesical.

Como la actividad sexual está asociada a un aumento en la frecuencia de la micción urinaria, las mujeres que tienen relaciones y aquellas que padecen enfermedades vasales como la diabetes, están en mayor riesgo de tener infecciones urinarias.


9. Cólon irritable


El síndrome del colon irritable es un trastorno de la movilidad del tubo digestivo, que puede a todos sus niveles, causando grados variables de dolor abdominal, estreñimiento o diarrea, distensión abdominal después de comer. Los síntomas, por lo general, se desencadenan por estrés emocional.

El colon irritable es una enfermedad digestiva que se produce por alteraciones del movimiento del intestino grueso. Su origen se relaciona a fenómenos nerviosos o estrés, factores que desencadenan la crisis. Sus síntomas son hinchazón, ruidos intestinales, alternancia de constipación y diarrea.

Es una enfermedad que por razones hormonales, sociológicas y culturales afecta más a las mujeres por los roles que tienen que asumir. Habitualmente comienza en etapas del crecimiento donde hay un mayor estrés o sobrecarga, y eso se da entre los 15 y 25 años.


10. Problemas de tiroides


La tiroides es una glándula ubicada en el cuello y que produce las hormonas tiroideas (tiroxina, tetrayodotironina y triyodotironina), las que en la etapa adulta y joven de la mujer tienen la función de mantener en buen estado una serie de órganos, el tejido de la piel y sobre todo el sistema reproductor.

Los síntomas para detectar si una mujer de entre 25 y 35 años tiene problemas a la tiroides son decaimiento, fatiga, piel seca, uñas quebradizas, trastornos de la sensación térmica, además de la tendencia a engordar y a retener líquido.

Por su parte, el hipotiroidismo se manifiesta por la falta de yodo, lo que produce que la mujer tenga una mayor cantidad de menstruaciones. Sin embargo, para suplir esta carencia se utilizan medicamentos con tiroxina. El hipertiroidismo, en cambio, se da por el exceso de yodo, lo que causa una baja de peso, nerviosismo y temblor en la persona. Para tratar esta enfermedad se deben aplicar radio yodos u operar la glándula.

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