lunes, septiembre 22, 2008

Como manejar los cambios de conducta en los hijos.

¿Ha intentado usted de todo por mejorar la relación con su hijo?. ¿Ha probado todos lo métodos de corrección con sus hijos y sin embargo la situación en su hogar ha empeorado?. ¿Se ha convertido su vida en una constante preocupación y sufrimiento a causa de la mala conducta de su hijo?.

Durante varias generaciones, se ha discutido sobre el problema en que se ha convertido la crianza de los hijos, lamentablemente, las discusiones han sido aisladas y las soluciones parcializadas e ineficientes, lo cual se evidencia diariamente en la creciente batalla que están teniendo padres e hijos.

El taller como combatir la alteración de conducta en los hijos, surge a la pregunta generada por su autora: ¿Quiénes son los del problema los hijos o los padres?, de allí nace esta actividad práctica, donde se incorporan las últimas técnicas de aprendizaje acelerado, las cuales buscan brindar a los padres las herramientas necesarias para comprender y canalizar el comportamiento de sus hijos, y a los hijos, como adolescentes, educarlos para afrontar las situaciones de conflicto que puedan presentarse en su entorno y que esten reforzando su comportamiento, así como trabajar en ellos su autoestima, seguridad, valores y armonizar la relación que tengan con sus padres y hermanos.
Esta actividad tiene una duración de una día, comenzando a las 8:00 am y finalizando a las 6:00 pm, con 2 horas de almuerzo libre.

Dentro de los temas de mayor relevancia se encuentran:
-Características comunes según la etapa del desarrollo en que se encuentran sus hijos.
-La Rebeldía, reforzantes y como combatirla.
-Influencia de los video juegos y la música en los hijos.
-Influencia del Internet en los hijos.
-Influencia de los amigos en los hijos.
-Influencia del sexo en el adolescente.
-Influencia del alcohol y la velocidad.
-¿Qué hacer como padres ante esas influencias?
Cada actividad se desarrolla en un ambiente completamente practico, por lo cuál se les pide a los participantes llevar ropa y zapatos comodos y a las damas y/o niñas se les pide no llevar faldas o mini-faldas. Así mismo destacamos que lo ideal es la participación de ambos padres con sus hijos, pero en caso de no ser esto posible, debe asistir por lo menos uno de los padres.
BAJO NINGUN CONCEPTO SE ACEPTARA LA PARTICIPACION DEL HIJO, SIN LA PRESENCIA DE UNO DE LOS PADRES.

Tanto la autora, como el equipo que participa en este taller, hemos sido testigos que la rueda puede detenerse y cambiar de giro y así mismo el sentido de la vida y el rol de padre para usted tendrá otro significado despues de haber participado en este taller.

Al igual que lo han logrado muchas personas que han pasado por esta experiencia con sus hijos, usted tambien podrá erradicar de su familia el problema de alteración de conducta en sus hijos y crear una familia funcional.

Notas:
-Este taller es para un cupo limitado de personas, su reservación sólo se garantiza con el pago.
-No se aceptarán inscripciones en la puerta.
-Se les pide a los participantes estar puntualmente a las 8:00 a.m.
-El cupo no es reembolsable, podras transferirlo o cambiar la fecha. Usa la pagina de contacto para este cambio.
Solicita información por mail: humanenrichmentcenter@gmail.com

Seminario Liderazgo en la Relación de Parejas.


¿Te has puesto analizar porque tantas personas hoy día gastan tanto dinero en un proceso de divorcio?, eso sin contar el costo que se produce por los efectos secundarios que este conlleva como son:
- Trastornos de la salud física.
- Desequilibrios emocionales.
-Problemas que se presentan con los hijos y todo el desvalance o muchas veces la perdida del patrimonio económico familiar.

¿También te has puesto a pensar porque existen personas que están pasando en estos mismos momentos situaciones conflictivas en sus relaciones de pareja y no toman la iniciativa de buscar ayuda?.

Lo cierto es… que todo el gasto y el dolor producido por los conflictos en la relación de pareja pueden evitarse o minimizarse, siempre y cuando la persona tenga la inquietud y el deseo de construir una relación de pareja sana y se eduque para ello.

Sí has continuado leyendo estas líneas, es porque de una forma silenciosa andas buscando ayuda para ti o para alguien que tu conoces, sé lo difícil que es para algunas persona aceptar que esta pasando con su pareja una situación que no esta nada bien, pero créeme que tu mereces algo mejor que la situación que estas pasando.

Si no me he equivocado hasta ahora, este seminario es para ti.

El Seminario Liderazgo en la Relación de Parejas, fue creado en el año 1998, por el Sr. Yuri Caballero, para personas como tú, que creen en el amor y en la familia. En estos 9 años un numeroso grupo de personas en diversas ciudades y países, han participado en el mismo sin importar su nivel, raza, religión o condición de trabajo, entre ellos han asistido ingenieros, médicos, psiquiatras, psicólogos, abogados, comerciantes, empresarios, líderes comunitarios, pastores de iglesia, obreros, amas de casa, estudiantes, etc., los cuáles después de compartir todo un fin de semana han podido comprender que para consolidar una relación de pareja sana se debe comenzar por tener una excelente relación consigo mismo.

De la misma manera, hemos podido ayudar a muchas de estas personas que ya estaban pasando por la desagradable experiencia del divorcio, a superar esa etapa y recuperar de nuevo su seguridad, su autoestima y en muchas ocasiones la integridad de su familia.

Este seminario se dicta en un fin de semana y cubre 16 horas de trabajo, comenzando un día sábado y finalizando el día domingo. A continuación, usted podrá ver algunos de los temas que se tratan en el evento:

-Interpretación de conceptos.
-Situaciones sociales que alteran la relación pareja.
-Factores que influyen en la relación de pareja.
-La intimidad.
-Comprendiendo la relación de pareja.
-Mecanismo de integración de la pareja.
-La integridad como base a la felicidad.

Mas otros temas y experiencias...

El seminario "Liderazgo en la relación de pareja" ha sido una fuente de satisfacción tanto para su autor como para todas las personas que directa o indirectamente han colaborado en el mismo. No sabes el beneficio tan grande que podrías disfrutar y la gran ayuda que podríamos brindarte si tomas la inteligente decisión de participar.

Pero tenemos una gran desventaja….

Tu nos conoces, ni nosotros a ti y sólo tú podrás romper esa barrera si te inscribes ahora, solo debes enviar un e-mail a humanenrichmentcenter@gmail.com y solicita el calendario de eventos en tu pais.

Observaciones:

1. El cupo es limitado, se recomienda hacer las inscripciones lo más pronto posible, la reserva es efectiva únicamente con el pago.
2. No habrá inscripciones en la puerta.
3. SE PUEDE ASISTIR SIN LA PAREJA.

4. Motivado a la dinámica del Seminario se le pide a los participantes usar ropa cómoda y estar puntualmente a las 8:00 a.m.
5. El cupo no es reembolsable, sólo podrás modificar la fecha de tu participación o transferir el mismo a otra persona, para lo cual debes notificarlo a través de nuestra página de contacto.
Te esperamos!!!

Los niños índigo


Texto extraido del libro "Como combatir la alteracion de conducta en los hijos.
Autor: Benita Mendez.

Algunos de mis lectores podrían pensar que este tema no se ajusta a los objetivos de mi libro. Pero es que no quiero dejar sin mencionar un cambio trascendental que está ocurriendo en muchos niños en esta generación conocida como la nueva era. Se trata del surgimiento de los famosos niños índigos y niños superdotados, quienes tienen y han desarrollado características diferentes en cada etapa del desarrollo, de las cuales hablamos en páginas anteriores.

La mayor parte de los niños índigos tiene una gran energía vital, por lo que son incansables. Algunos rechazan comer carne y duermen muy pocas horas, así que comparando su ritmo vital con el del promedio de la raza humana, ellos resultan hiperactivos. Pero la ciencia médica prefiere decir que ellos sufren de DDH o Desorden de Hiperactividad, para lo cual erradamente en muchas ocasiones suministran calmantes y otros medicamentos que en vez de ayudarlo le generan mayores problemas.

La denominación niño índigo fue creada a saber para señalar y describir una nueva generación de niños que están naciendo en todo el planeta y que muestra una serie de cualidades psicológicas, emocionales e intelectuales, no conocidas antes, contradiciendo la caracterización ofrecida por pediatras, psicólogos y psiquiatras, reconocida como típica de las etapas del desarrollo del niño. Es decir, las características del desarrollo del niño llamado índigo no se corresponden con la del niño normal.

Estos niños fueron bautizados así, por una espiritualista y consejera norteamericana nombrada Nancy Ann Tappe, en su libro Understanding your life to Color (Comprendiendo tu vida a través del Color). Ella los llamó índigo debido al color que según ella presenta el aura o campo electromagnético de ellos. Simultáneamente el famoso escritor norteamericano Lee Carrol publicó un libro, que fue un best seller en los Estados Unidos, llamado The Children Indigo (Los Niños Índigo). Y es realmente Lee Carrol, quien comienza a crear expectativas y a despertar el interés de padres y educadores de todo el mundo, en el tema de los niños índigo.

Para mi lo más importante es saber que un niño índigo es aquél que muestra una nueva y poco usual serie de atributos psicológicos con un patrón de comportamiento no documentado aún pero evidentemente existente. Este patrón tiene factores comunes y únicos que sugieren a quienes interactúan con ellos (los padres en particular) que deben cambiar la forma de tratarlos y de criarlos para poder lograr un equilibrio adecuado en su existencia. Ignorar estos nuevos patrones de comportamiento es crear desequilibrio y gran frustración en la mente y el desarrollo evolutivo de estos niños y por ende desequilibrio en sus familias, de allí la importancia de conocer los patrones de comportamiento más comunes que ellos manifiestan, teniendo en cuenta que esto no es una receta y que cada uno presentará complementariamente características que son intrínsecas de su personalidad y que tal vez no se manifiesten en otros niños índigos como las veremos más adelante.

Comencemos entonces por conocer estos patrones de comportamiento más comunes en los niños índigos:

- Ellos vienen a este mundo con un sentimiento de realeza y con frecuencia se comportan de ese modo, llevando la iniciativa en sus actividades y haciendo que las masas los sigan.

- Con frecuencia ellos dicen a sus padres y maestros “quienes son”, se hacen sentir con autoridad y demuestran su gran capacidad de razonamiento y lógica. Para nada tienen problemas de autoestima.

- A los niños índigos les cuesta aceptar la autoridad absoluta o dictatorial, con ellos debe existir la explicación del porque un castigo, del porque de un comportamiento o de una acción hacia ellos y con frecuencia responden agresivamente ante aquellos padres o maestros que castigan simplemente porque si, sin darles ninguna alternativa, haciéndolos ver ante la sociedad como rebeldes y desobedientes.

- A ellos les cuesta mucho hacer ciertas cosas, como por ejemplo esperar en una fila su turno, quedarse sentados esperando ser atendidos, etc.

- Se frustran fácilmente con acciones y sistemas que no requieren pensamiento creativo.

- Con frecuencia cambian la forma ritualistica de hacer las cosas, tienen mucha iniciativa, para ellos lo importante es el resultado, lo cual los hace ver como rebeldes e inconformes con cualquier sistema.

- Debido a su nivel de comprensión y lógica parecen antisociales a menos que se encuentren entre niños de su misma clase. Se aburren fácilmente de juegos repetitivos y donde no se utilice el pensamiento creativo, a menudo se tornan introvertidos, sintiendo que ningún ser humano los entiende. La escuela, los cumpleaños y juegos tradicionales los aburren con facilidad.

- Estos niños disfrutan de un coeficiente intelectual de genios: es decir, que son extremadamente inteligentes y, además, utilizan el hemisferio derecho del cerebro de forma más amplia que el niño común. Su inteligencia y el despliegue de su creatividad llaman la atención porque casi todos tienen grandes habilidades musicales y/o artísticas.

Como hemos observado estos niños son un nuevo paradigma en la raza humana. La Señora Tappe afirma que el 90% de los niños que están naciendo en todo el planeta son índigos y, si sus apreciaciones son correctas, es muy probable que uno de sus hijos lo sea. De aquí la importancia de educarnos como padres y de aprender a reconocer las características de nuestros hijos y cómo influenciar positivamente en su desarrollo.......

Como ya lo exprese para identificar a un niño índigo hacen falta más elementos que la anterior clasificación y sus patrones de comportamiento, es necesario conocer algunas características evidentes de su personalidad, entre ellas:

- Son extremadamente sensibles y muy enérgicos.

- Se distraen fácilmente y necesitan poco espacio de concentración y estudio, porque su capacidad de aprendizaje es superior.

- Tienen gran habilidad con la computadora y otros aparatos electrónicos.

- Necesitan y exigen adultos emocionalmente estables y seguros a su alrededor.

- Se resisten a la autoridad impositiva.

- Tienen habilidad sobresaliente en la lectura y las matemáticas.

- Tienen gran habilidad para encontrar soluciones a los problemas.

- Son extremadamente exploradores.

- Son muy emotivos y compasivos ante la humanidad, por lo general tienen miedo a la muerte y a la perdida de seres queridos.

- No aceptan perder.

Debido a todo esto como han de comprender ahora, estos niños tienen muchos problemas que enfrentar en una sociedad que no esta preparada para aceptarlos y lidiar con ellos. Para muchos la vida es demasiado valiosa para dejarla pasar, quieren que las cosas sucedan y con frecuencia fuerzan situaciones o a personas para que así sea, pueden llegar a irritarse con aquellos que no comprenden el fenómeno de los niños índigos y los llaman rebeldes, para ellos es muy difícil comprender que existen personas que operan en modalidades que no están basadas en el amor y aunque son muy altruistas también se resisten a ayudar a otros si se sienten rechazados.

Ahora bien existen algunas reglas básicas que los padres y la sociedad en general deben tener en cuenta para no perderse en el brillo de estos niños ......

Y ¿qué de los niños superdotados?: El término superdotado se aplica a personas con un Coeficiente Intelectual de 130 o mayor a este grado. El concepto superdotado es mucho más amplio y no solamente abarca a los genios como es el caso de los niños índigos.

En los niños superdotados la detección temprana de su habilidad es importante, ya que el cerebro humano que no recibe una estimulación apropiada durante la niñez, no se desarrollará adecuadamente. Esto quiere decir que todo niño puede a través de una estimulación correcta ser superdotado, lo cual me hace recordar una analogía que utiliza la Dra. Meckstroth, autora de varios libros sobre superdotación, la cual dice que «si nosotros fuésemos televisores, algunas personas podrían conectar cinco canales, otros estarían conectados por cable y otros por vía satélite» Imaginando que los televisores son los niños y que los padres son quienes los encienden, esta analogía nos dice que dependiendo de lo que los padres les suministren al niño del medio ambiente donde se desarrollaran, eso mismo tendrán la capacidad de hacer. En pocas palabras lo que será su hijo depende de la creencia que usted tenga de que lo podrá hacer...

Los invito a compartir sus opiniones y comentarios sobre este escrito en Facebook, en el grupo "Como combatir la alteración de conducta en los hijos", el foro llamado "Niños Indigos y Niños superdotados".

Algunas respuestas sobre las Rabietas.

¿Qué es lo que causa una rabieta?

La respuesta a esta pregunta brinda una posibilidad a los padres para resolver el conflicto que por muchas razones tienen con sus hijos. No todos los enojos son una rabieta. Los niños pequeños pueden intentar escaparse, gritar, dar patadas en el suelo o ponerse tan tensos que no puedes meterlos en sus cunas, en el coche o en el asiento del carro, sin tener una auténtica rabieta.

Una rabieta en toda regla es algo diferente: es el equivalente de un cortocircuito. Una vez que se inicia, ni un adulto la puede interrumpir ni el niño puede detenerla por voluntad propia. Una rabieta tiene más posibilidades de aparecer cuando una gran carga de frustración, a menudo acompañada de miedo o ansiedad, se empieza a crear dentro del niño hasta que está tan lleno de tensión que sólo una explosión puede liberarla. Algunas veces la acumulación de tensión es lenta. Puede que haya tardes donde a la hora de comer ya te des cuenta de que tu hijo está incubando una rabieta, y tendrás suerte si puedes llegar a la hora de dormir sin que la tenga.

Otras veces la rabieta aparece de una forma tan rápida e inesperada que realmente es como si un fusible de tu hijo se hubiera fundido porque alguien presionó el botón equivocado. Mientras dura la rabieta, el niño está abrumado por su propia rabia interna; incluso está horrorizado de los violentos sentimientos que no puede controlar. Por muy desagradables que sean las rabietas para ti, para tu hijo son mucho peor.

¿Qué es lo que ocurre durante una rabieta?

El comportamiento de los niños durante una rabieta total varía de niño a niño, pero tu hijo en particular probablemente se comporte de una forma similar cada vez: puede correr por el cuarto alocado y gritando. Recuerda que está fuera de control, de manera que cualquier objeto movible que esté en su camino puede acabar volando. Si no lo proteges, incluso podría chocar contra las paredes o los muebles pesados. Puede lanzarse al suelo, rabiando, dando patadas y gritando como si estuviera luchando con demonios. Cualquiera que esté cerca puede recibir una patada, por eso ten cuidado si intentas tomarlo entre tus brazos. Puede gritar y gritar hasta quedarse ronco; provocarse arcadas e incluso vomitar. Puede gritar hasta ponerse azulado porque el grito ha sido tan fuerte y prolongado, que se queda sin fuerzas por un momento para inspirar aire de nuevo. Las rabietas de no respirar son las más preocupantes para los padres. El niño puede estar tanto tiempo sin respirar que el rostro se le pone gris y está al borde de perder la consciencia. Es casi imposible que se haga daño a sí mismo de esta forma. Los reflejos de su cuerpo se reafirmarán y forzarán el aire de nuevo en sus pulmones antes de que corra un peligro real.

¿A qué edad comienzan las rabietas y a qué edad acaban?

Aunque los niños entre uno y tres años son famosos por sus rabietas, hay bebés que pueden tenerlas incluso a partir de los nueve meses, y hay muchos niños de cuatro años que, aunque a sus padres les cueste admitirlo, todavía se tiran en medio del supermercado a patalear.

¿Por qué se comportan así?
Dependiendo de la edad por ausencia de lenguaje oral: Al no dominar la comunicación verbal, su forma de mostrar rechazo, frustración, deseo o necesidad es a través de la agresividad, simplemente como una manera de decir qué quieren o qué no quieren, es su modo de hacerse entender y de resolver los problemas.

Por falta de límites: Una de las consecuencias de la falta de límites es la baja tolerancia a la frustración. Un niño a quien en casa le dan todo lo que quiere piensa que siempre va a ser así. Cuando se enfrenta a un "NO", lo más seguro es que tenga una rabieta o cueste aceptar ese límite. Nunca le han negado nada, no conoce el significado de la palabra “no” y para el es muy difícil entenderlo de repente.

Por exceso de emoción: A esta edad aún no tienen control emocional.

Por ser egocéntrico: A esta edad los niños están en un momento evolutivo conocido como el “pensamiento egocéntrico”. Quiere decir que entre muchas otras cosas, son incapaces de ponerse en la piel de los otros. Lo que quieren es “ahora” y no pueden comprender que hay momentos que no se les puede dar por eso acuden a la rabieta.

¿Cómo deben reaccionar los padres?

Se entiende que estas conductas están dentro de lo normal cuando ocurren antes de los 3 anos, pero es necesario encauzarlas hacia otras formas de comunicacion más adecuadas. La clave está en corregir estos comportamientos con constancia pero sin dureza, evitando en todo momento ofrecerles modelos agresivos.
  1. Fija límites y no te autosabotees por culpa, es muy importante que entiendas como padre y autoridad que debes saber que dices a tu hijo cuando toma estas acciones, las palabras no pueden recogerse y en la medida que el nino crece algunas pueden tener consecuencias o ser el detonante para la rebeldia.
  2. Despues que se ha calmado y en espacio de amor donde le digas que lo amas y se lo hagas sentir con tus besos y caricias, explícale las consecuencias de sus actos con frases sencillas como “te haces daño” . Quizá tarde en entender su significado, pero sí entiende que no apruebas su comportamiento y que sus acciones tendran una consecuencia perjudicial para el te impresionaras como ira cambiando esta forma de actuar.
  3. Distrae su atención cuando veas sintomas que te hagan percibir que viene un rabieta: retírale del conflicto y anímale a cambiar de actividad de una forma sutil. Es probable que olvide rápidamente el motivo de su disgusto.
  4. Elogia su buen comportamiento: de igual manera como le llamas la atención, debes subrayar su buen comportamiento. Los elogios le estimulan y le ayudan a diferenciar lo que está bien de lo que está mal.
  5. No lo descalifiques ni lo compares menos si tiene hermanos: evita decirle frases como: “Eres malo» o “Ya no te quiero”, "los otros ninos son buenos y tu no", "tu hermano se comporta mejor que tu", etc, porque cualquier niño de su edad necesita el amor incondicional de sus padres. Por el contrario, es muy probable que aumente su enfado si tomas esta accion.
  6. Sé un buen ejemplo: usa técnicas no agresivas para enseñarle las consecuencias de sus acciones y la manera correcta de resolver conflictos.
Sin querer a veces como adultos tenemos reacciones donde no sabemos aceptar un no, y aunque no nos tiramos al piso o pataleamos, si gritamos, lanzamos puertas o nos aislamos, deben estar muy al pendiente de sus reacciones recuerden que el dia menos pensado su hijo puede decirle "porque me castigas si tu tambien lo haces".

Darle en la manita o en las nalguitas cuando esta en un episodio de rabieta es contraproducente, porque entonces cambiara las pataletas por los golpes y los gritos.

Que hacer ante los Conflictos familiares.

Es común denominar a una familia en conflicto cuando esta se encuentra sin dirección y sin identidad y por ende sus integrantes están enfocados en si mismos y en sus intereses no en el bienestar de la familia.

Los roles, los valores y los objetivos en una familia en conflicto se pierden y se hacen confusos en la medida que el conflicto siga permaneciendo. Los problemas, crisis y conflictos en la familia hacen necesario un cambio, que a su vez llevarán a redefinir un nuevo sistema de relaciones entre sus integrantes, por lo cual es importante el involucramiento y el compromiso de todos.

El cambio fundamental que se espera definirá nuevas formas de comportamiento de los miembros de la familia. Todo aquello que implica un cambio permite crecer y aprender de nosotros y de quienes nos rodean. Por lo tanto, los conflictos familiares son avances y crecimientos, que se experimentan en todo grupo humano.

Siempre hay que mantenerse alerta a los problemas, y situaciones que estresen, para comenzar a trabajar en la superación y solución de los mismos. Hay situaciones que se mencionan a menudo como crisis: la separación de los padres, la pérdida de un miembro de la familia (duelo), la etapa de la adolescencia en los hijos, infidelidad conyugal, pérdida del trabajo, etc. Hay que tener en cuenta que lo que puede ser motivo de conflicto en un hogar, en otro puede no serlo. Depende de la familia y de los recursos (hábitos, pautas de conducta, reglas, etc.). Además, siempre existen obstáculos que van a interferir en el cambio. En general, estos están encubiertos y una manera de identificarlos objetivamente es con ayuda de un terapeuta familiar.

Los obstáculos, aparecen en las reglas de la familia, en las metas y objetivos de la familia, en la definición de los roles de cada miembro, en la comunicación, en la historia familiar y en la intimidad de cada uno. Entonces, se deberá investigar la raíz del conflicto, para comenzar con pautas puntuales de intervención en el ambiente familiar. Es fundamental que cada integrante colabore y tenga confianza que entre todos pueden superar el problema. La actitud positiva y abierta ayuda a mantener la opción de una solución sanativa. Quienes necesitan de un trato delicado y cuidadoso son los niños, por ser los más vulnerables debido a que su estructura mental, emocional y física, se encuentra en formación. Por ello, es común encontrar problemas de autoestima, depresiones, inadaptación social, problemas académicos, que se evidencian tras un conflicto familiar.

La vida en familia es un medio educativo para todos, en la cual debemos dedicar tiempo y esfuerzo. La familia, es nuestra fuente de socialización primaria. Por ello, es la instancia que moldea pautas de conducta y actitudes de quienes son sus integrantes. No es menos cierto que los conflictos no se pueden evitar en la mayoría de las situaciones. Pero, debemos estar preparados para afrontarlos. Al igual como nos alimentamos balanceadamente para mantener nuestro organismo alejado de posibles enfermedades. Lo mismo acontece con los conflictos. Una familia nutrida, será portadora de anticuerpos capaces de hacerle frente a cualquier dificultad y le será más fácil poder salir airosa.

Consideraciones que usted debe tener para consolidar una familia nutrida:

1. La casa en la que vive la familia es fundamental. La limpieza, el orden y el mantenimiento son tareas importantes que se pueden realizar en común acuerdo y designación de tareas, procurando que estas no ahoguen las relaciones entre los miembros dedicándose férreamente a estas.

2. No olvidar expresar las opiniones y dejar que los hijos también se expresen.

3. Ser coherente, para que nuestro actuar y pensar se complementen.

4. Ser paciente, ayuda a la tolerancia y el respeto por los demás.

5. Demostrar nuestro cariño por los demás con nuestra actitud.

6. Alabar cuando algún miembro de la familia se destaque.

7. Acostumbrarse, a pedir perdón por los errores.

8. Mantener conversaciones familiares y tiempo de convivencia sistemática.

9. Escuchar siempre con atención.

10. Crear situaciones de diversión familiar.

11. Mantener valores y reglas claras que no lleven a confusiones, y sean respetadas por todos.


QUÉ HACER?


En todas las familias es frecuente que se vivan problemas o dificultades; esto hasta cierto punto es normal, lo importante es cómo se enfrentan y resuelven. Las dificultades pueden ayudar a aclarar malos entendidos, a reconocer errores y fortalecer los lazos afectivos y de comunicación entre los integrantes de una familia. Cada grupo familiar se adapta a las circunstancias que le toca vivir, dependiendo de la personalidad de sus miembros, la época en que se viva, sus valores, su propia historia. Por ejemplo, el nacimiento de un nuevo integrante; el primo que se queda un tiempo; la muerte de alguno de ellos, etcétera.

Los integrantes de una familia reaccionamos de diferentes formas frente a las dificultades. A algunos nos pueden dar ganas de gritar, a otros de hablar; también podemos hacer como que no pasa nada o evitar hablar de lo que sucede. Cuando no se resuelven las dificultades familiares, se puede ocasionar un ambiente de tensión, enojo o violencia, que afecte el estado de ánimo de sus miembros. Esto puede llevarlos a buscar sus propias soluciones, que muchas veces pueden exponerlos a diversos riesgos. Por eso es tan necesario buscar ayuda y posibles salidas a los problemas.

Puede suceder que frente a las dificultades familiares, a veces no sepamos qué hacer y esto nos cause mucho enojo, frustración o impotencia. También llegamos a sentir que no podemos cambiar a los demás, que no nos escuchan. ¿Cómo enfrentar estas situaciones? ¿Qué opciones tenemos? ¿Cómo saber cuándo tenemos la razón y cuándo no? ¿Cuándo nos conviene ceder y cuándo no? ¿Cómo distinguir si es responsabilidad de nosotros o de la otra persona?¿Recuerdas alguna dificultad familiar? ¿Con quién fue?¿Por qué fue?¿Qué sentiste?¿Se llegó a alguna solución? (SI) ¿Quién y qué facilitó la solución? (No) ¿Qué obstáculos impidieron llegar a una solución? Ahora que ya pasó el tiempo, ¿crees que esa dificultad hubiera tenido otras alternativas de solución? Sí…No… ¿Cuáles? Si volvieras a vivir esta dificultad, ¿qué cambiarías de tu actitud? Trata de ilustrarlo dibujándolo en una hoja de papel en blanco.

Aprender a manejar los conflictos no es una tarea fácil, se necesita más que buena voluntad para hacerlo, se necesita identificar, analizar, no enjuiciar, compromiso, disposición, acción, confianza, fe.

A veces podemos adoptar una actitud de quejarnos siempre ante las dificultades familiares, pero ¿qué ganamos con eso? También podemos tener una actitud de rechazo, de huida o tener la fantasía de que, si ignoramos los problemas desaparecerán por arte de magia, pero en la realidad esto no es así. Otra reacción que podemos tener es culpar a los demás de todo lo que nos pasa, y darle la vuelta al problema. Y si piensas que tener situaciones difíciles es mala suerte o una manera de vivir, posiblemente te estás perdiendo de algo importante: la oportunidad de un cambio en tu actitud y de un crecimiento como persona.

Una posibilidad de resolver las dificultades es enfrentándolas. Reconocer y aceptar que se tiene una situación difícil y analizar quiénes participan en ella, cómo surgió, por qué, dónde, sus causas y consecuencias, puede ayudar a bajar la tensión, y a buscar otras soluciones. También ayuda a identificar lo que se está sintiendo, es decir, las emociones; asumir la responsabilidad y pensar cuál es la parte que nos corresponde; revisar la experiencia y reflexionar lo que se aprende de uno y de los demás.

Todo lo anterior puede facilitarnos la comprensión de las dificultades que tenemos y así dar alternativas más seguras. La solución a los problemas no siempre es sencilla, pero cada una o uno de nosotros tenemos la oportunidad de intentarlo, poco a poco podemos lograr resultados. Es un esfuerzo que vale la pena. ¿Qué medida crees que podría favorecer la solución de dificultades dentro de tu familia? Una situación familiar difícil una vez resuelta, puede fortalecer y unir a todos sus miembros y ser una buena ocasión para aprender de todos. Dentro de una familia somos importantes y cumplimos un papel simplemente por ser parte de ella.

Iniciar nosotros un cambio para facilitar la solución a alguna dificultad es una responsabilidad. Los cambios más importantes son los que nosotros elegimos, en los cuales participamos activamente, no necesariamente los que nos dicen. Los cambios no se logran de una vez y para siempre; entender a nuestros padres, hermanos(as), abuelos, tíos(as), no se hace de un momento a otro. Se necesita paciencia y voluntad.

CONFLICTOS FAMILIARES - ADOLESCENCIA

La adolescencia es una etapa de la vida difícil en la que se padece una crisis de crecimiento en todos los aspectos y donde es común evidenciar conflictos a nivel familiar ya que con frecuencia padres e hijos se ven obligados a rediseñar su propia vida y a adaptarse a las nuevas relaciones que provocan estos cambios de sus hijos adolescentes, para lo cual la familia no se había preparado.

Las disputas familiares se centran principalmente en los asuntos menores de la vida cotidiana y con frecuencia estas discrepancias y discusiones son sobre temas simples, como: las tareas domésticas, la imagen, la forma de ser o modo de comportarse, deberes escolares, rendimiento académico, relaciones interpersonales, regulación de actividades interpersonales, vuelta a casa, horas de dormir, salud e higiene, uso de los víveres del hogar, administración del dinero y de los recursos para la escuela.

Tanto padres como hijos interpretan de diferente manera el significado de los conflictos. Ambos entienden pero no asumen el punto de vista contrario y en muchos hogares existe la creencia que los conflictos dan una excelente oportunidad para dialogar y esta creencia es bien copiada y evidenciada en el comportamiento de los adolescentes.

A medida que la edad de los hijos aumenta, los padres prestan menos atención a sus hijos por creerlos independientes y capaces de enfrentarse al mundo y los adolescentes tienden a interpretar este comportamiento de los padres con una libertad extrema donde sus padres no pueden intervenir en sus asuntos personales. Ambos están de acuerdo en que a medida que los adolescentes crecen las justificaciones se vuelven más eficaces mientras que los argumentos de autoridad y castigo pierden eficacia. Ser padre de uno o mas adolescentes es una tarea que produce stress y frecuentemente crisis cuando no se esta preparado.

El colaborar y el comprometerse son los modos evolutivamente más maduros de resolver problemas en la adolescencia y que se encuentran asociados con un funcionamiento familiar más saludable. De todas formas la resolución de conflictos varía en función del asunto en disputa.

Algunas investigaciones demuestran lo siguiente:
  1. Los hijos adolescentes ven a sus madres más permisivas que a sus padres.
  2. Los padres se ven así mismos más autoritarios que lo que les ven sus hijos.
  3. Los padres desconocen y tienen resistencia a aceptar que es importante la educación en el tema familiar, así como el involucramiento y actualización generacional para poder ayudar a sus hijos adolescentes.
  4. Los padres pretenden gobernar y poner limites cuando el hijo llega a la adolescencia sin haber existido una previa formación y coherencia en las etapas anteriores.

Perdono pero no olvido.


...La discusión había llegado a su momento más álgido y el volumen de las voces se había elevado a tal grado que solamente se escuchaban gritos incoherentes que denotaban enojo y todo tipo de emociones negativas.

De repente, se hizo un silencio absoluto, como si la energía de los dos se hubiera terminado.

Fue entonces cuando la voz de Miriam sonó mientras sus ojos se fijaban como espadas frente a los ojos de su esposo.

Quiero decirte -dijo Miriam-, que no solamente estoy enojada por lo que acaba de pasar, hay muchas cosas que me molestan y me tienen harta.

No sé de qué me estás hablando -respondió él.

Ya vez, lo peor es que la riegas y luego ni siquiera te acuerdas.

¡Espérame!, -dijo él-, ¿a qué te refieres?

Ése es tu principal problema, que no te acuerdas de lo que no te conviene, pero te voy a refrescar la memoria.

¿Ya se te olvidó el papelito que hiciste cuando te pusiste muy grosero en casa de mis papás...? ¡Óyeme!, pero eso fue el año pasado...

¡Espérame que todavía no acabo!

Y el día que quedamos en ir a cenar, y claro... se te olvidó...

Miriam hizo una breve pausa como para tomar aire y casi de inmediato continuó: Y el día de mi cumpleaños, que ni siquiera te acordaste, tu secretaria te lo tuvo que recordar y llegaste en la tarde con tu regalito, tratando de disimular tu olvido.

¡Ah!

Y aquella vez que...

¡Hey! ¡cálmate!,

¿qué te pasa? De todo eso ya habíamos hablado y en su momento discutimos.

Eso ya pasó, ¿por qué lo vuelves a sacar?

Pues por una razón muy sencilla, porque aunque ya te perdoné, ni creas que lo he olvidado.

Hay muchas personas, hombres y mujeres, que tienden a actuar como Miriam. En un apartado de su mente han colocado un cajón, en el cual, guardan con doble llave las experiencias negativas, los desengaños y los momentos difíciles o dolorosos que han vivido y en el momento oportuno ¡zas!, abren el cajón y sacan de él lo necesario para poner en evidencia su condición de víctimas y los argumentos para chantajear a la pareja.

Mantener archivadas las experiencias negativas, conservar las cuentas pendientes con el ser amado, pone en evidencia la existencia de rencor y resentimiento, sentimientos que envenenan cualquier relación humana.

Cuando se guardan resentimientos, cuando se perdona pero no se olvida, la relación se envenena y las personas entran en un juego interminable de cobrarse cuentas pendientes, que como resultado hace infelices a todos los involucrados: al que no olvida, porque el simple hecho de estar recordando las cosas negativas le amarga la vida y le impide la felicidad, y al que se le están echando en cara las cuentas pendientes, porque se siente agredido y manipulado cada vez que le presenten una factura de cobro.

Un elemento importante para lograr la felicidad es el saber perdonar. ¿Qué es perdonar?. Perdonar es abrir una válvula de escape para permitir la salida del veneno acumulado por el rencor y el resentimiento. Cuando una persona perdona, no está ayudando a quien la ofendió, se está ayudando a sí misma, porque se está deshaciendo de los sentimientos negativos y está recuperando el equilibrio y la paz interior. En toda relación humana se generan problemas y desacuerdos, se producen situaciones que pueden causar molestia y enojo, pero eso no implica que se tengan que quedar cuentas pendientes. Hay dificultades y malos entendidos, incluso problemas graves de relación, pero si no se perdona, si se guarda rencor, la relación se va a corroer y la infelicidad de ambos va a ser la principal consecuencia.

El perdón no es cuestión de razón. El perdón en muchas ocasiones aparece como algo ilógico, hasta cierto punto irracional, pero lograr perdonar y liberarse del rencor tiene su lógica y su metodología. ¿Cómo evitar el círculo vicioso? Para evitar que esa cadena de resentimientos y agresiones se convierta en algo interminable, es necesario aprender a perdonar, sin condiciones, sincera y generosamente. Para poder llegar al perdón, cuando se ha sufrido una ofensa, es conveniente tomar en consideración los siguientes puntos:

Aceptar el dolor: Tratar de aparentar que al cabo no me importa, es echarle tierra al asunto, pero debajo de esa tierra queda el resentimiento. Solamente reconociendo y aceptado el dolor se puede trabajar para eliminarlo de raíz.

Evitar la competencia: En ocasiones se toma la actitud de si el otro me hizo, yo le hago.. No se trata de ver a quién le va peor, pues esa es una actitud de: yo pierdo y tú también, que resulta autodestructiva. Valorar la ganancia, no la pérdida. Perdonar implica recuperar la paz interior, el equilibrio emocional. Al perdonar, la más beneficiada es la persona que otorga el perdón porque se deshace de los sentimientos negativos.

Buscar soluciones, no al culpable: Lo importante al perdonar es encontrar la manera de restablecer la relación y mejorarla, en vez de identificar quién tiene la culpa de que las cosas no marchen bien. Evitar poner condiciones: Cuando se ponen condiciones, se corre el riesgo de caer en el chantaje. Te perdono si tú haces esto o aquello. Cuando vea que cambiaste, entonces te perdonaré. Estos planteamientos implican una compensación o una especie de desquite y mantienen vivas las actitudes negativas.

Regalar en vez de cobrar: El perdón es un regalo, no es una factura que más tarde se va a cobrar. Perdonar implica decirle al otro: te perdono, sin pedir nada a cambio. Si se pide algo a cambio, si se cobra, ya no hay perdón, hay transacción.

El perdón es como el amor, simplemente se da como un regalo, sin condiciones. Cuando se toman actitudes de desquite, cuando se guardan cuentas pendientes, cuando se entra en un juego de toma y saca, se está cultivando la infelicidad. ¿Por qué estar luchando contra nuestra propia felicidad? El perdón generoso, desinteresado, es una excelente inversión... ¡Se está invirtiendo en la propia felicidad!

Influye la autoestima en la elección de una pareja sana?


Existen "señales" que indican una baja autovaloración; por ejemplo: desórdenes alimenticios (obesidad, anorexia), dificultades de intimar o establecer compromisos, abuso de drogas o alcohol, adicción al trabajo y a la actividad frenética, entre otras. Desde luego, comer o trabajar pueden ser conductas totalmente normales, pero abusar de ellas es lo que puede ocasionar problemas.
Como punto de partida, es importante reconocer que se tienen valores y defectos, y que los valores pueden dar la fuerza para asumir y enfrentar imperfecciones.

En la medida en que se hacen cambios positivos, el nivel de autovaloración aumenta y cuanto mayor sea ésta, mayor es el convencimiento de que merece la pena luchar para vivir mejor y para ser más felices; siendo así, la autovaloración puede verse como unanecesidad básica y un requisito para la salud mental y el bienestar. El viaje hacia una alta autovaloración comienza de la misma manera para todo el mundo y cada uno debe preguntarse: ¿por qué me siento así? ¿qué situación o persona está relacionada con este sentimiento? ¿qué puedo hacer con este sentimiento ahora?

El alcohol y otras sustancias químicas que alteran los estados anímicos se utilizan como seguros remedios para los estados emocionales difíciles dado que al utilizarlos el estado anímico cambia.Para alguien que nunca ha sabido alcanzar sentimientos positivos y agradables de forma natural, las drogas proporcionan los primeros buenos sentimientos que esa persona ha experimentado en su vida. También, muy a menudo se observa que una persona que no se autovalora se esfuerza por llenar su vacío con la valoración de otra; algunos intentan cubrir sus necesidades con un solo compañero, otros cambian continuamente de pareja para conseguir lo imposible:recibir la autovaloración de otra persona. Imposible, ya que la autoestima sólo puede proceder de uno mismo.

Este tipo de dependencia también es válida para las relaciones de amistad; es decir, se establece entre dos personas que buscan conseguir la autovaloración fuera de sí mismas. Cuanto más baja sea la autovaloración, más amigos se necesitarán para conseguir la cantidad suficiente de autoestima. También existen signos de dependencia de parejas o amigos, por ejemplo: ser, habitualmente, el primero en llamar por teléfono, sentirse ansioso cuando no se está con el otro, sentirse incapaz de vivir sin la otra persona.

Sólo a través de nuestro propio desarrollo como personas completas podemos encontrar la autovaloración, lo que nos permitirá elegir vivir una relación con alguien que posea Documento resumen (ver créditosigualmente una alta autoestima y de este modo, compartir nuestra valía en lugar de utilizarnos mutuamente.

Se requiere una alta autovaloración personal para tener relaciones sanas. La esencia de la alta autovaloración podría quedar resumida en las siguientes expresiones:
  1. Ser capaz de tomar decisiones que cambien la vida, no ser una criatura desprotegida que se deja llevar pasivamente por el destino.
  2. Disfrutar del propio cuerpo, igualmente de la mente y el espíritu.
  3. Reconocer y aceptar que la forma en que cada uno se siente consigo mismo afecta el modo de relacionarse con los demás.
  4. Prepararse para hacerse cargo de uno mismo y cuidarse, porque nos lo merecemos.
  5. Ceder, pero respetarse a uno mismo. Desde luego, todas las relaciones necesitan flexibilidad y concesiones mutuas; no siempre obtenemos lo que queremos. Sin embargo, el problema se presenta cuando cedemos más allá de lo que indica la prudencia.
  6. Por creer que las relaciones con el sexo opuesto tienen que ser la mayor fuente de dicha y realización del mundo, muchos sufren terriblemente cuando éstas devienen en desdicha y desilusión... lo cual ocurre con demasiada frecuencia. En el caso de las mujeres, hay muchas que dicen que aman demasiado, o no suficiente, o de una manera equivocada, o a una pareja mal elegida.

Entonces, este es el momento de ponerle ojo a la situación. Una baja autoestima puede provocar que una persona crea que no tiene derecho a algo mejor. Pero cuidado, de esta manera, también puede evitar la difícil tarea de asumir la responsabilidad de la calidad y el rumbo de su propia vida.

Mentiras y fantasías infantiles


En primer lugar hay que decir que por debajo de los tres años los niños no mienten, aunque digan cosas que no sean verdad, pues para ellos lo son y con ello les basta. Más tarde comienza un tipo de pensamiento llamado «mágico» en el que predomina lo subjetivo sobre lo objetivo, y en el que la realidad y la fantasía no tienen unas fronteras bien delimitadas, por lo que los padres no deben considerar sus fantasías como mentiras.

De los cinco a los seis años, ya no cuentan sus fantasías, las siguen teniendo, pero ya saben distinguir bien éstas de la realidad. Un buen día, a un niño ya de siete o más años le ponen una mala nota en el colegio y cuando llega a casa dice que ha perdido el cuaderno de notas. Aquí sí tenemos ya una verdadera mentira, quizá la primera de su vida. O tal vez la primera fue cuando, al romper un objeto de valor dijo que no había sido él sino su hermano más pequeño.


La vida ofrece al niño de esta edad múltiples ocasiones para este tipo de actuaciones que, en conjunto, reciben el nombre de «mentiras de defensa». A veces no es su propia defensa sino la de otro, como cuando un profesor pregunta en clase: ¿quién ha sido?.


Otras veces resulta que el niño bravuconea de cosas que no ha hecho «para quedar bien», utilizando el ya comentado mecanismo de compensación. O, por el contrario utiliza el de proyección, acusandoa otros de cosas como que le tienen rabia, cuando, en el fondo, es él quien tiene rabia a los demás. Estas mentiras aisladas no tienen importancia y algunas como hemos visto son hasta meritorias. Lo malo es cuando comienza ya a mentir por sistema, negando hasta las cosas más evidentes, convirtiéndose así en un «desvergonzado mentiroso», que puede llegar con el tiempo a «fabulador» y, cuando pierde el control de sus propias fabulaciones, en un «mitómano» que acaba por perder el sentido de la realidad.


A menudo es muy difícil para los papás saber si los niños están diciendo la verdad o no. Cuando los niños dicen la verdad, generalmente están relajados y sus expresiones faciales lo demuestran. Los niños que no dicen la verdad, sus expresiones faciales pueden demostrar esta ansiedad. Los padres deben escuchar cuidadosamente a lo que sus hijos les dicen. ¿Existen contradicciones en lo que los niños dicen? ¿Tienen sentido sus palabras? ¿Es creíble lo que ellos dicen? Si los niños dicen laverdad, usualmente sus palabras no suenan ensayadas, si lo que dicen suena ensayado, los padres pueden hacer preguntas para ver como reaccionan los niños al contestarlas.


Cuando el niño empieza a tener mayor conciencia de la realidad, a partir de los 6 años, y se da cuenta de que, a veces, alterando la verdad puede conseguir ciertos beneficios, empieza a moldear la realidad para obtener cosas, comienza a intentar engañar a los papás y es ahí donde la mentira puede ser un peligro serio.


A medida que el niño va creciendo, es más fácil que recurra a mentiras interesadas, por ejemplo, para evitar responsabilidades o castigos por sus acciones. Si bien esta es una estrategia natural que el niño ocupará, va a depender del manejo que realicen los padres si se convierte en algo permanente o pasajero. Para evitar que se mantenga en el tiempo, se recomienda hablar con el pequeño para explicarle la importancia y los beneficios de la verdad, la honradez y la confianza, ejemplificarle cuáles son las consecuencias de mentir, por ejemplo sentirse mal con uno mismo y además, generar desconfianza en los otros.


La rigidez o las altas exigencias también pueden provocar en los niños temor al castigo y motivarlos a mentir. Si un padre lo obliga a sacarse buenas notas y lo reta violentamente si le va mal, entonces el niño empieza a copiar en pruebas para que le vaya bien u ocultar la nota para evitar la sanción. Los papás deben preguntarse qué está llevando a su hijo a mentir, a pesar que la honradez sea un valor que le hayan inculcado como padres.


¿Cómo deben reaccionar los padres?


La psicóloga Alejandra Muñoz, afirma que los papás siempre deben cuestionarse cuando su hijo miente, ver por qué lo hace, cómo han actuado antes, si han sido muy exigentes o restrictivos con él. Si bien la mentira nunca se debe dejar pasar, los padres no deben castigar inmediatamente, si no preguntarle por qué lo hizo, y darle la confianza necesaria para que diga cuáles fueron sus razones.


La profesional explica que, por ejemplo, si un niño escucha que su mamá dice cuando la llaman al teléfono que no está, siendo que realmente no quiere hablar con la persona, le está diciendo a su hijo, indirectamente, que mentir es aceptable y estará modelando su conducta. Y lo más seguro es que el niño no pueda entender que algunas mentiras se ‘pueden’ decir mientras que otras no. “Es bueno que los padres le expliquen por qué a veces ellos dicen mentiras ‘piadosas’, y que les haganver que eso no es lo mejor, y que no debe ser lo habitual”, afirma la psicóloga.


El niño necesita conocer un mundo real, donde un adulto miente pero se retracta, pero no decirle por ejemplo, tu mamá nunca miente, porque eso no es cierto y él lo va a comprobar a lo largo de su vida. El contexto ideal para evitar las mentiras en los niños, es uno en el cual pesa más decir la verdad que evitar un castigo. Los padres debieran felicitar a su hijo cuando es capaz de reconocer aquello que lees difícil y lo enfrenta a pesar de saber que a los papás no les va a gustar. Si lo sancionan a pesar de haber dicho la verdad, no le estarán enseñando los beneficios de la honradez, por lo tanto, el castigodeberá ser menor, utilizando la honradez como un atenuante. Frente a las trampas, es importante reforzar el orgullo de obtener algo a través de sus propios méritos, haciendo énfasis en el esfuerzo, por ejemplo, más que en el resultado final.


Si queremos prevenir al niño contra la mentira, tendremos que crear en torno a él un clima de autenticidad y veracidad, en el cual lo más importante sea la conducta honesta, coherente y libre dehipocresías; un clima en el que se sienta plenamente aceptado, libre de opresiones autoritarias que le obligan a defenderse y refugiarse en la doblez y el engaño.


¿Qué pueden hacer los padres frente a las mentiras?


Explique, discuta por qué es importante decir la verdad. Los padres deberían enseñar a sus hijos los beneficios de decir la verdad cuando los niños están aún chicos, también deben hacerles saber que al decir la verdad se ganan la confianza de otra gente. Deberían hacerles saber que decir mentiras no es honesto, y que existen a menudo consecuencias negativas por mentir. Los papás pueden discutir los ejemplos de deshonestidad y honestidad que mira en la televisión o leen en libros.


Ejemplifica la honestidad. Los niños aprenden observando a sus papás que mienten a sus hijos y mienten en presencia de ellos, le enseñan a sus hijos que mentir es una conducta aceptable. Los padres deben tratar de poner un buen ejemplo para sus hijos comportándose honestamente.

Castigos por mentir. Los padres deben poner ciertas reglas las cuales deben discutirse con los niños antes de establecerlas. Es una buena idea que los papás separen el castigo por mentir y por portarse mal. El castigo debe ser menor cuando los niños se portan mal pero son honestos al respecto, que cuando se portan mal y mienten sobre ello. Los papás deben asegurarse de que hay recompensa por ser honesto.

¿La verdad ofende?

En realidad la verdad no ofende, sino que hace que una persona se sienta vulnerable provocándole un gran malestar que, muy probablemente, desencadene una autodefensa irracional y muy dañina.

Cuando una persona descubre una debilidad de otra y se lo dice, le hace sentir vulnerable y la primera respuesta de ésta suele ser una rotunda negación (“¡eso no es cierto!”) a la que, casi siempre, sigue un ataque verbal (“¿y tu qué?”, “¡A ti no te importa mi vida!”, …) como modo de autodefensa. Además, el cerebro la defenderá olvidando con el paso del tiempo dicha debilidad con el fin de hacerle sentir más fuerte para que pueda sobrevivir con más facilidad que, por otra parte, es la más importante misión del cerebro.

Así pues, comprobamos una disonancia vital: ser conscientes de nuestras debilidades nos hace más débiles aún, si embargo la única manera de afrontarlas y eliminarlas es siendo primero conscientes de las mismas.

Las personas inteligentes, establecen pactos con sus personas de confianza que garantizan la no agresión en caso de que comunicar alguna “debilidad” una a la otra, así como poner en duda la relación personal durante esos momentos. En caso contrario, la relación se irá corrompiendo hasta su ruptura debido al daño interior que causa “callar la verdad” por temor a la reacción de la otra persona.

Sin embargo, diariamente una persona se relaciona con muchas otras con cuya confianza es escasa como para establecer pactos, así que si puede optar por decir la verdad aún cuando ésta no resulte agradable, sin embargo el precio social, y en ocasiones también económico, a pagar puede ser elevado. O bien, la otra opción es comportarse hipócritamente: como la verdad puede ofenderle y luego vengarse, en vez de comunicarla opta por callarse y decir aquello bonito que la otra persona desea oír.

La hipocresía sirve para mantener y ampliar la red social y, a su vez, ésta puede facilitar y mejorar nuestra supervivencia. Eso sí, como alguien sea consciente de esa conducta hipócrita el daño puede ser aún mucho mayor, es decir, una vez que se entra en la hipocresía difícilmente se puede salir de esta, hasta tal punto que llegará el momento que nuestro cerebro nos engañe y nos haga creer que no somos hipócritas, quitándonos así un peso de encima, el de sentirnos una persona hipócrita y falsa. ¡Tú decides que hacer!





Aprender a responder bien es enseñar a su hijo a responder bien.


A responder no todas las personas aprenden. Unas por desconocimiento, otras por ignorancia y otras por maldad, realizan contestaciones erróneas o maliciosas. ¿Cómo se responde bien?

Aprender a responder es una tarea que no nos enseñan en la escuela y, sin embargo, realizamos diario a lo largo de nuestra vida. Para responder bien podemos seguir las siguientes reglas:

1) Escuchar la pregunta. A preguntar tampoco nos enseñan y en muchas ocasiones éstas no se formulan correctamente o resultan confusas. Para detectar estos errores no es suficiente oír la pregunta, hay que escucharla.Es frecuente que por no atender a la pregunta nos perdemos detalles fundamentales para comprenderla, también por ello, hay que escucharla.

2) No precipitar la respuesta. En ocasiones respondemos a preguntas que no nos han realizado, pues cuando creemos haber comprendido la pregunta comenzamos a pensar la respuesta y, mientras tanto, no escuchamos el resto de la pregunta. Ejemplo: – ¿Qué hora es …... Las dos y cuarto... la reunión?

3) Evitar malentendidos. Solicitar aclaraciónEs imposible responder bien a una pregunta que no comprendemos o que resulta ambigua. Así pues, debemos solicitar una o más aclaraciones, tantas como sean necesarias. Ejemplo:– De Dinamarca, ¿qué ciudad es la más importante, la que más se conoce, ...?– ¿A qué te refieres?Solicitar repetición de la pregunta.En caso de no haber escuchado la totalidad de la pregunta, solicitamos amablemente que la repitan.Preguntar por una o más palabrasMuchos malentendidos están provocados por el distinto significado que las personas le damos a un mismo término. Para evitarlos, preguntamos “¿cómo defines tú ...?” o “¿a qué denominas tú ...?”.

4) Responder directamente. Para evitar malentendidos se debe responder a la pregunta en caso de que sepamos su respuesta.Ejemplo– ¿Qué hora es?– (Mal) ¿Para qué quieres saberlo?– (Bien) Las dos y cuarto.5) No juzgar, sólo responder. Una respuesta no debe contener elementos de juicio alguno, a menos que lo solicite la pregunta.Ejemplo:– ¿Cuál es la capital de Dinamarca?– (Mal) ¡Serás tonto!. ¡Ignorante!6) No inventarse la respuesta. El miedo a parecer ignorante hace que algunas personas se inventen la respuesta en vez de admitir que la desconoce.Ejemplo:Un niño a su hermano mayor– ¿Cuál es la capital de Dinamarca?– (Mal) Estocolmo.– (Bien) No lo sé.

Conclusión. El seguimiento de estas reglas ayuda y facilita la comunicación con otras personas, evita malentendidos y más de un momento tenso con nuestras parejas, hijos y amistades.

Estrategias para criar niños bilingües

En la actualidad tener dos o más idiomas se ha convertido en una necesidad imperante en la sociedad mundial. Muchos padres latinos han tenido que emigrar a países donde el idioma natal de la región les obliga a enseñar a sus hijos una segunda lengua, sin embargo es importante que como padres entendamos las posibilidades que brindamos a nuestros hijos al exponerlos a un segundo o tercer idioma aunque nunca salgamos de nuestro país natal.

Ventajas del bilingüismo.

La Dra. Josefina Villamil Tinajero, decana del Departamento de Educación de la Universidad de El Paso, Texas y reconocida por su labor en pro de la educación bilingüe indica que los niños siempre tendrán en su cerebro ese mapa auditivo del primer idioma que aprendieron y por eso es importante que los padres comiencen a hablarles a sus hijos en su idioma natal desde que nacen, ya que para los 12 meses ellos ya tendrán un entendimiento auditivo completo para diferenciar el idioma.

Una de las preocupaciones que sienten muchos padres hispanohablantes en países como los Estados Unidos es si sus hijos se retrasarán en la escuela por entrar a ella hablando mejor el español que el inglés. Según los expertos en el tema, eso no debe ser un motivo de preocupación ya que todos los seres humanos tienen la habilidad para poder pensar y hablar en diferentes idiomas si esa es la estimulación que se les ha brindado.

La psicólogo Carmen Vázquez en su libro Criando a su Niño con Orgullo Latino, reconoce que habrá situaciones en las que los niños latinos que viven en los estados unidos tal vez no quieran hablar el español y pide a los padres que traten con respeto a sus hijos, que no los fuercen para que hablen el español, sino que les expliquen los beneficios que el hacerlo tiene para la familia y para su futuro. "En un mundo multicultural es difícil pero importante que los niños tengan una identidad bien formada, que sepan que el saber dos idiomas los hace más competitivos en el mercado laboral y que es importante que puedan comunicarse con sus familiares hispanohablantes y mantengan sus tradiciones y cultura".Plan de acción Sin importar la edad de sus hijos, ya sea que apenas estén por nacer, sean bebés, en edad preescolar, o ya estén asistiendo a la escuela, a continuación les brindo una lista de sugerencias que les ayudarán a criar niños bilingües.
• Decida quién va a hablar cual idioma: Es importante que los padres se pongan de acuerdo sobre quién va a hablar cual idioma, si es que ambos padres son bilingües o uno de ellos es angloparlante. Si se mantiene la consistencia y el niño sabe que con mamá siempre habla en español y con papá en inglés, o viceversa, se reforzará su aprendizaje de ambos idiomas. Cómo lo hacen otros padres: Ana Abrego, maestra: "Mi esposo les habla español y yo inglés. Mi mamá los cuida y les habla en español, así que mis hijos saben la diferencia entre los dos idiomas y hacen el cambio de forma inmediata cuando es necesario". Lucette Zepeda, estudiante universitaria: "Siempre, desde que era un bebé, le hablamos español a mi hijo Damián. Mi esposo y yo hablamos inglés perfectamente, pero queríamos que él aprendiera primero el español y luego, cuando entrara a la escuela, que aprendiera el inglés y es un niño completamente bilingüe".
• Léeles libros en español o bilingües: Tener en casa libros en español o bilingües para practicar la pronunciación con tus hijos les ayudará enormemente. También pueden visitar las bibliotecas para leer la colección de libros bilingües o escritos completamente en español. Cómo lo hacen otros padres: Ana Abrego, maestra: "Yo les leo mucho en español, especialmente el chiquito está aprendiendo bien los conceptos en un idioma antes de entrar a la escuela. Mi hija Nataly, que tiene 8 años, es perfectamente bilingüe".
• Haz que vean películas en español: ¡Sí funciona! Tus hijos no sólo disfrutarán al ver sus películas favoritas, sino que aprenderán el español al mismo tiempo. Afortunadamente, hoy en día la mayoría de películas de dibujos animados ya vienen con la opción de cambiar el idioma. Es importante que los niños asocien el idioma no solamente con la familia, sino también con las actividades divertidas que más les gustan. Cómo lo hacen otros padres: Lucette Zepeda, estudiante universitaria: "Mi hijo Damián ve todos los sábados o domingos caricaturas en español, él ya se acostumbró que el fin de semana le pongo la televisión en español y le encanta".
• Asiste a eventos culturales que celebren tu origen y tu cultura: Perfecta oportunidad para que tus hijos practiquen el idioma con otros niños, se den cuenta de la importancia de hacerlo y lo empiecen a ver como algo natural.
Cómo lo hacen otros padres: Maria Quezada, experta en educación bilingüe: "Nosotros aquí en el sur de California tenemos años celebrando la Semana Jalisco y los niños y jóvenes que participan en el evento, además de que practican el idioma y bailan danzas típicas, se sienten orgullosos de sus raíces".
• Viaja a tu país siempre que puedas: No sólo tienes la oportunidad de visitar a tu familia en tu país de origen, sino que tus hijos aprovechan para practicar el español y aprender más sobre las tradiciones y costumbres de sus antepasados. Si no puedes viajar a menudo, entabla amistades con otras familias hispanohablantes y alienta la relación entre sus hijos y los tuyos. Para los niños, el idioma se hace mucho más atractivo si les da la oportunidad de hacer nuevos amigos. También puedes invitar a tu casa una temporadita a un familiar que hable solamente español, para que tus hijos se vean obligados a practicarlo.
Cómo lo hacen otros padres:
Marilu Meza, periodista: "Tratamos de ir a México a visitar a la familia cada año y es una oportunidad para que mi hijo Esteban practique el español mientras que juega con otros niños que sólo hablan español". Y no te olvides de compartir con tus hijos tu música latina favorita con letra en español, los dichos y refranes de tu tierra, las cartas y correos electrónicos en español de tu familia y amigos, y tu libreta de recetas familiares. Le comunicarás a tus hijos mucho más que un idioma: el amor por tu cultura y tus orígenes.

domingo, septiembre 21, 2008

Cómo conversar con sus hijos sobre la pubertad

Hágale saber a su hijo(a) que está siempre disponible para hablar, pero también es importante que dedique tiempo para hacerlo. Es tarea de los padres hablar con su hijo(a) sobre la pubertad y los sentimientos asociados con estos cambios tan abiertamente como sea posible.

Puede resultar más fácil si domina el tema. Antes de responder a las preguntas de su hijo(a), asegúrese de que sus propias preguntas sobre la pubertad han sido respondidas. Si no está del todo cómodo manteniendo una conversación sobre la pubertad con su hijo(a), practique primero lo que quiere decir o pídale consejo al pediatra, maestro o consejero de su hijo(a). Comuníquele a su hijo(a) que a usted le resulta un poco incómodo, pero que es importante hablar sobre este tema.

A todos los padres les gusta pensar que sus hijos, ya sean varones o mujeres, siempre se comportarán apropiadamente y con responsabilidad y que no tendrán ninguna clase de relación sexual antes de cumplir los 21 años. Los padres que verdaderamenrte crean ésto seguramente se habrán olvidado lo que es ser un adolescente. Los adolescentes son curiosos y sus hormonas están en efervescencia. Los mismos estarán experimentando sentimientos y emociones con las cuales nunca antes han tenido que lidiar.

Y, enfrentémoslo, la mayoría de ellos/as harán exactamente lo contrario a lo que usted les aconseje. Pero ésto no significará que no serán capaces de comportarse responsablemente. No obstante, si usted limitara el conocimiento sexual de sus hijos/as, utilizando una actitud de "si no saben nada al respecto, no lo harán" , podría estar perjudicándolos en lugar de beneficiarlos. Los adolescentes tendrán sexo sin importar si usted lo permite o no. Algunos decidirán que preferirán esperar o abstenerse por razones morales o religiosas. Otros no.

Es muy importante mantener una comunicación abierta con sus hijos. También es importante acordarse de no darles sermones. El hecho de no decirles qué es lo que deben pensar es lo mejor para ellos; pero sería esencial que les contara las experiencias de cuando usted fue adolescente. ¿Qué clase de problemas tenía?. ¿Cómo pudo lidiar con ellos?. ¿Qué pensaba de sus padres cuando éstos trataban de ayudarla/o (o evitar alguna situación de manera conjunta)? .
Sea Honesta/o y Abierta/o.

Quizás haya algunos temas, como por ejemplo el aborto, sobre los cuales no tiene una idea clara y segura acerca de la posición que debería tomar. Si ésto sucediera, sea honesta/o y dígales que no está segura/o sobre su manera de pensar respecto a este tema en particular y explíqueles por qué. Además, asegúrese de que la conversación sea un ida y vuelta, donde ambas partes puedan expresar sus puntos de vista. Hágales preguntas a sus hijos, quizás debería utilizar alguna situación tomada de algún programa televisivo, el cual estuvieran viendo juntos; y escuchar qué es lo que tienen que decir al respecto. ¡No los interrumpa!. Si usted estuviera interrumpiéndolos continuamente, ellos sentirán que usted no está escuchando ni teniendo en cuenta sus opiniones.

No olvide que sus hijos aprenden de lo que ven, no sólo de lo que oyen; es por ello que debería asegurarse de dar buenos ejemplos para que ellos pudieran tomarlos como referencia. Cerciórese de tratar a los demás con respeto y de actuar responsablemente en todas sus relaciones. Enséñele a su hija a estar preparada para afrontar las circunstancias de la vida y explíquele que puede decir que no al sexo, a las drogas, el alcohol, o a cualquier otra cosa que no quisiera hacer sin tener que sentirse culpable por ello.

Asegúrese de que sus hijos sepan y vean que a las mujeres hay que tratarlas con respeto en todo momento sin importar quién diga lo contrario. Pero también enséñele a su hijo que puede decir que no. Él no tiene la obligación de tener relaciones sexuales si no lo desea o si no está preparado, incluso si pensara que todos sus amigos ya las han tenido. En las discusiones que mantenga con su hija o con su hijo, hable sobre la manera de evitar quedar atrapado en una situación sexual indeseable. Usted podría imponer límites en las relaciones de su hijas/os, ¡pero sea realista al respecto!. Su hija/o querrá tener una cita antes de cumplir los 25 años. Usted podría querer desanimar a sus hijos con respecto a salir con alguien significativamente mayor o menor que ellos. Una diferencia de dos o tres años es usualmente normal; si la misma fuera de diez años ya dejaría de serlo.

Por otra parte, usted debería conocer a los amigos de sus hijos. Incluso si nunca los hubiera visto, al menos debería saber sus nombres y la manera en la que su hija/o conoció a sus amigos. Si salieran a divertirse, pregúnteles a dónde van, con quién y cuándo volverán a casa. Para poder lograr que sus hijos se sientan cómodos con estas preguntas y le obedezcan, usted también debería seguir esta regla. Si decidiera establecer un toque de queda, incluya a sus hijas/os adolescentes en el proceso a través del diálogo abierto. Si sus hijos adolescentes pensaran que son parte del proceso de toma de decisiones, será más probable que respeten las reglas. Si su hija/o de 12 o de 13 años comenzara a mostrar interés en salir a divertirse o en tener novio; usted debería animarlos a salir junto a un grupo de amigos en lugar de en una cita de a dos.

Otra área sumamente importante en la vida de un adolescente es la escuela. Para muchos adolescentes, la escuela pasa a ser un lugar para socializar con otros jóvenes en lugar de ser un sitio donde pueden aprender, una vez que cumplen los 13 años más o menos. Anime a su hija/o a que balancee ambos aspectos. Muéstreles la importancia de tener una buena educación y todas las oportunidades que existen para aquellos que poseen un alto nivel en materia educativa. Lo más recomendable sería que investigara sobre diferentes universidades o escuelas superiores que se encontraran fuera del área en la cual reside o incluso aquellas emplazadas en el extranjero. Muchos adolescentes no pueden esperar para comenzar a vivir las aventuras que les depara la vida. El hecho de saber que tendrán innumerables y emocionantes oportunidades en un futuro cercano podría ayudarlos a realizar las elecciones más apropiadas en sus vidas.

Con frecuencia, el primer signo que podría indicar la presencia de algún problema en la pubertad se verá reflejado en sus calificaciones. No limite el aprendizaje de su hijos solamente a la escuela. Si tuvieran un pasatiempo o alguna clase de interés, anímelos a practicarlos fuera de la escuela. Inscríbalos en una clase de fin de semana en un centro comunitario o quizás ellos prefieran participar activamente en algún equipo de deportes que represente a su comunidad. Cerciórese de brindarles todo su apoyo para que puedan lograr sus metas, sin importar cuán pequeñas puedan ser; para que de esta manera ellos puedan saber que tienen aptitudes para alguna actividad en particular, que han logrado algo, y que lo que ellos hacen es importante para usted.

El hecho de construir un vínculo estrecho con su hija/o es crucial, pero podría llevarle mucho tiempo y esfuerzo, especialmente cuando éstos son adolescentes. Los padres raras veces consideran "cool" lo que hace su hija/o de 14 años. A pesar de que algunas veces se sentirá frustrado, deje que las cosas sigan su curso normal. Hablar con su hija/o adolescente e involucrarse en su vida es una de las mejores maneras de asegurarse de que su niña/o actuará con responsabilidad cuando deba hacerlo.

viernes, septiembre 19, 2008

La nalgada: ¿técnica de disciplina efectiva o no?



Como padres una de las decisiones que hemos de tomar es cómo vamos a disciplinar a nuestros hijos. Dentro de estas decisiones, existe el eterno debate del efecto/impacto de la disciplina física o de la nalgada. A muchos padres les criaron dándoles una nalgada o usando disciplina física de una u otra forma.

Cuando los padres decidimos qué tipo de estrategias vamos a usar con nuestros hijos, nos basamos en nuestras experiencias pasadas y en nuestras creencias y valores actuales. Algunos padres tuvieron experiencias que recuerdan como muy negativas y deciden hacer lo contrario de lo que les hicieron a ellos y otros dicen “si a mí me dieron nalgadas y salí bien, porqué no voy a hacer lo mismo con mis hijos.” Lo importante es que todos recuerdan si les dieron nalgadas y éstos no acostumbran a ser recuerdos positivos. Sea cual sea la creencia, los estudios de investigación respecto al efecto de las nalgadas y la disciplina física han sido muy consistentes. A largo plazo, los niños que son disciplinados físicamente tienden a ser más agresivos y a usar violencia y agresión para resolver sus problemas. Además también hay más probabilidad de depresión y de uso de violencia con adultos en el futuro.

Evidentemente, esto no quiere decir que por darle una nalgada a un niño/a vaya a ser más violento o estar más deprimido sino que los estudios nos han demostrado que, en general, a los niños que los disciplinan físicamente tienen tendencia a ser más agresivos.

Aunque puede parecer que dar una nalgada es una técnica muy efectiva a corto plazo, los estudios también nos han demostrado que NO es una técnica más eficaz que la disciplina no física. Las nalgadas y la disciplina física les ofrecen un mensaje confuso a los niños. Por un lado les decimos que lo que ellos hacen (que a menudo puede ser desafiar o pegar) no está bien pero para corregirles, vamos a usar las mismas técnicas que les estamos pidiendo a ellos que no usen. Igualmente, cuando usamos nalgadas o disciplina física para corregir su comportamiento, no les enseñamos a ser más responsables de sus acciones o a aprender como corregir su comportamiento de manera no violenta y positiva.

Además, las nalgadas y la disciplina física hacen que las otras técnicas que usamos para corregir el comportamiento de los niños pierdan validez. Por ejemplo, si en casa le damos nalgadas pero en la escuela usan la técnica de la silla de pensar, la falta de consistencia entre las diferentes estrategias hace que no funcionen. Las nalgadas con el tiempo también dejan de funcionar como técnica efectiva de disciplina.

En general, los momentos en los que disciplinamos a nuestros hijos son los momentos que más estrés nos generan como padres y es muy difícil mantener la calma. Usar disciplina física en estos momentos en que podemos fácilmente perder el control puede llevarnos a actuar impulsivamente de maneras en que después podemos arrepentirnos. La disciplina física puede llegar a escalar de manera en que dañamos al niño/a.

Finalmente, la Academia Estadounidense de Pediatría nos recuerda que las nalgadas y la disciplina física le enseña a los niños que causarles dolor a los demás, incluso a los seres que más queremos, es una manera justificada o adecuada de controlarles o manejar su comportamiento.

martes, septiembre 16, 2008

¿Como hablar de sexo con su hijo?


Hablar de sexo con los hijos es importante para que conozcan los riesgos a los que se enfrentan y las consecuencias de iniciar una vida sexual antes de tiempo.Mientras más pronto comience a orientar a sus hijos en materia sexual, más probabilidades tiene de que lleven una vida saludable en este aspecto y de que logren vencer las tentaciones que se les van a presentar en la adolescencia.

Los hijos esperan que sus papás los orienten en el tema sexual pero, en la mayoría de las familias, esto no se da por factores tan diversos que van desde la pena que les da a los papás hablar de sexo, hasta la falta de tiempo o de preparación para abordarlo. Muchas adolescentes no se atreven a preguntar a su mamá si ella se esperó a casarse para llevar una vida sexual activa o si comenzó antes...Igualmente, a los jóvenes les inquieta saber cuál es la opinión de sus papás acerca del inicio de las relaciones sexuales desde la etapa estudiantil o qué piensan acerca del uso de anticonceptivos. Sea cual sea su postura, no tema abordar el tema y aconsejarlo. Mientras más orientación reciba de su parte, mejor informado y más educado estará en este aspecto tan relevante y trascendente de la vida.


Los expertos recomiendan hablar con sus hijos desde antes de la adolescencia sobre temas no tan sencillos de tratar como el de la sexualidad. El hecho de establecer un canal de comunicación abierto y de ganarse su confianza, les permite formarse un criterio que los lleva a tomar decisiones apropiadas en los momentos más difíciles porque son más seguros y tienen una visión clara de las cosas. El reto para los papás es vencer la pena y aceptar que sus hijos necesitan compartir sus dudas e inquietudes con todo lo relacionado con sexo.


CONSEJOS PARA HABLAR DE SEXO CON SUS HIJOS.


1. Venza sus propios miedos: Si no se siente bien consigo mismo, busque amigos que le aconsejen cómo manejar la situación, ayúdese con libros y, si es necesario, asesórese con un experto. Si su hijo lo percibe seguro, él se sentirá seguro también y sabrá que es aceptado en casa y que puede hablar de cualquier tema, incluyendo el sexual, con sus papás. Si está convencido de que hay que entrarle al tema, pero al momento de ser cuestionado se siente incómodo, es probable que usted no tuvo la oportunidad de hablarlo con sus papás; sea sincero y dígale que nunca vivió esta comunicación en su entorno familiar, pero que quiere tenerla con él y que si hay algo que no pueda responder, lo investigará para explicárselo.


2. Adiós al tabú: La sexualidad es parte del desarrollo de hombres y mujeres, usted pasó por eso y sabe que es parte fundamental de la adolescencia y las decisiones que se toman en esta etapa repercuten en el resto de la vida. No espere a darse cuenta de golpe que sus hijos han dejado de ser niños y que ya piensan en dar pasos que cree que sólo son del terreno de los adultos.


3. No hay edad: Su instinto paterno le dice que su hijo siempre va a ser su bebé, por esta razón teme adelantarse y hablar de más, pero no es así, es él quien marca la pauta. Está comprobado que si desde pequeños externan sus dudas en cuestiones sexuales, es su deber aprovechar la iniciativa y continuar la conversación para aclarar dudas, informar hasta donde sea necesario y orientar para que aprendan a cuidarse y a protegerse.


4. No a las metáforas: No utilice ejemplos disfrazados de cuentos. Como opciones no se descartan porque pueden ser el inicio de la conversación y la forma de romper el hielo, pero no hay nada mejor como decir las cosas con todas sus letras. Si le da la seriedad que el tema amerita, no tendrá la necesidad de recurrir a estos métodos anticuados que, en lugar de guiar, dan vueltas, no van al grano y terminarán por confundir más.


5. Su experiencia basta: Si le preocupa su capacidad para manejar esta información, considere que ningún papá nace sabiendo cómo desempeñar este rol y que no existe un manual que le marque cómo manejar cada etapa de la vida de su niño. No necesita ser un experto en sexología, téngase confianza y una cosa es cierta, usted sabe más que él.


6. Comparta sus valores: Sin importar sus creencias o inclinaciones religiosas, siempre tenga bien claro cuáles son sus valores y asegúrese que se los está inculcando. Cada familia tiene sus posturas y creencias, sus reglas y costumbres, pero finalmente el objetivo es educar basándose en el respeto y la responsabilidad. Independientemente de que apruebe o no que sus hijos sean sexualmente activos, hábleles de los riesgos y asegúrese de que los entienden. No solo toque el tema del embarazo, hable también del Sida y de las infecciones como el Herpes genital cuyas consecuencias son verdaderamente dañinas, lamentables, y en muchos casos, mortales.


7. Defina su postura sin temor y de manera decidida: Si no está de acuerdo en que lleven una vida sexual activa, aclárelo de manera contundente y explíquele sus razones. De manera cariñosa y exigente, defina las reglas de su casa en este punto y vigile que se cumplan. Busque convencer por medio de la motivación, por cuestiones de seguridad personal, por qué es lo mejor para su propio futuro. Los hijos necesitan límites y esperan que sus papás se los marquen. Combine la información con sus principios morales, con su futuro y bienestar emocional, físico, social y profesional.


8. Predique con el ejemplo: Actúe de acuerdo a los valores que dice tener. Un buen ejemplo es el mejor mensaje que puede transmitir. La congruencia en sus actos y pensamientos les ayuda a reafirmar los valores que ustedes les inculcan. Si hay un buen ejemplo, si hay congruencia en la vida de los papás, los hijos seguirán ese camino porque ven los resultados, porque tienen un parámetro que seguir.


9. Escúchelo: Algunas veces, el sólo hecho de escuchar sin hacer críticas, emitir juicios o comentarios, puede ser todo lo que su hijo necesita. No dé soluciones, piense que lo único que quiere es que su papá y su mamá lo escuchen sin prisa, sin interrumpir, sin juzgar. Conviértase en un simple confidente, espere a que sea él quien le pida consejos.


10. No a la seriedad: Hablar de sexo nunca es sencillo y si además del nerviosismo se la agrega seriedad, la plática puede tornarse tensa. Trate de llevarla por el camino del buen humor, siempre con respeto y cariño; recuerde que es su hijo con el que habla.


Dado el primer pasó, ya venció la pena, ahora su trabajo es continuar por ese camino de la confianza para hablar con su hijo de cualquier tema de una manera espontánea, relajada y profunda. Los adolescentes que llevan una buena relación con sus papás toman decisiones más responsables, esperan más tiempo para iniciarse sexualmente, tienen menos parejas y, al momento de empezar su vida sexual, están informados, por lo que hacen uso de métodos para prevenir embarazos y enfermedades venéreas.





sábado, septiembre 13, 2008

¿Cuándo fue la última vez que castigaste a tu hijo?


Desde la antigüedad el castigo se ha justificado utilizándolo como medio de enseñanza ante conductas y actitudes inapropiadas a juicio de quien lo ejerce. A lo largo de la historia podemos encontrar una gran variedad de castigos, algunos tan graves que en ocasiones comprometían la vida del ser humano.

La palabra castigo es una practica de dominio que le representa al castigador poder, control y opresión, mientras que al castigado le hace sentir dolor, temor e inseguridad. La práctica del castigo se manifiesta en un sistema social violento que sutilmente se ha introducido dentro de los núcleos familiares.

Hoy día podemos encontrar personas en los diferentes estratos sociales quienes justifican al castigo como un medio de enseñanza especialmente aquellos que se le aplican a un niño o adolescente con problemas de conductas.

Entre los tipos de castigos más utilizados por los padres dentro del hogar están:

Castigos Físicos: Estos son evidentes en diferentes partes del cuerpo de la persona que es castigada ya que por lo general se les pegan en las manos, las piernas, las nalgas y la cara con objetos duros como palos, correas o cintos, etc.

Castigos Psicológicos: Esta practica tiene como objetivo oprimir el sentir de la persona castigada, privándolo de actividades, objetos y en ocasiones hasta cierto tipos de comidas que son del agrado de la persona.

Castigos Verbales: En la gran mayoría de los casos son usados a través de la proyección de la voz exagerada, lo que conocemos por gritos. Estas expresiones comúnmente tienen un alto contenido verbal que denigran la seguridad y la autoestima.

Ahora bien, te has preguntado si los castigos realmente enseñan…

Los castigos lejos de enseñar causan un efecto muy negativo en el proceso de formación de los niños y adolescentes, ya que los mismos crean las bases para una malformación de la personalidad, convirtiendo al castigado en personas, tímidas, inseguras, violentas o rebeldes.

La pregunta que más nos hacen los padres cuando tocamos estos temas en nuestro taller “Como combatir la alteración de conducta en los hijos” es, ¿Cómo podemos educar a un niño o joven que tiene un mal comportamiento? Lo que hemos podido comprobar a lo largo de nuestra experiencia en estos temas es que primeramente antes de educar al niño o adolescente de su mal comportamiento debemos educar a los padres a ser buenos educadores, si analizamos el significado de la palabra educar encontramos que esta denota, enseñar, dirigir, instruir, perfeccionar los sentidos, desarrollar la inteligencia etc. Es decir, todo lo opuesto de lo que hace un castigo.

Pero en la realidad el padre que prefiere tomar el camino del castigo en vez el de educar demuestra en la gran mayoría de los casos debilidad del carácter de la autoridad de padre/madre ya que muchas de las veces los castigos son reacciones de los padres de impaciencia, violencia, ignorancia, falta de comunicación y el mas dañino de todo INSENCIBILIDAD y falta de empatía con su hijo/hija.

Pretendo con este articulo hacer un llamado a todos los padres a que elijan en camino de la educación en vez del castigo para influenciar la conducta de sus hijos. El castigo es una práctica bárbara que genera odio y contradice la dulce plática del amor. El mayor tesoro y responsabilidad que Dios nos ha dado con nuestros hijos es el de formarlos sanamente dándonos la responsabilidad de ser los pastores de sus corazones…..ahora te pregunto.

¿Cuando fue la última vez que castigaste a tu hijo/a?

Confió en Dios que después de haber leído este artículo será la última.

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